El pasado 25 de Abril celebramos el «L Aniversario de la Promoción del 75-76» del Colegio La Salle Maravillas. Muchos de los que nos encontramos llevábamos 50 años sin vernos, pero ayer, casi todos vivimos por unas horas la experiencia de que el tiempo no ha pasado. De pronto “ese señor” que no conoces porque ha cambiado tanto, vuelve a aparecerse como aquel chaval que hacía travesuras en clase, o que te defendía en el patio cuando “los mayores” nos quitaban la pelota, o con el que urdías una gamberrada para reírte del profesor de turno.
Con unos recuerdas experiencias vitales de castigos o premios compartidos, “hazañas” deportivas, viajes de estudios y, como no, anécdotas memorables. Recordamos cómo aquel curso del 75-76 entraron las chicas en nuestra vida diaria, de cómo nos impactaron y nos hicieron pelearnos para ver quien quién conseguía “sus favores”. Unas chicas que con la misma edad que nosotros nos daban mil vueltas y que nos enseñaron a moderar nuestros modales y empezar a civilizarnos. Y nos hemos redescubierto.
Aquel chaval tímido y lejano, ahora da conciertos con una banda de música. Ese otro que rezumaba desparpajo, ahora pasa más desapercibido porque tiene más barriga y menos pelo…como casi todos. Y por supuesto, casi lloramos por los que ya no están, muchos más de lo que la mayoría pensábamos o sabíamos.
Con el recuerdo de lo mucho compartido en una época donde todo deja mucha más huella, hemos descubierto que aquellos que compartían pupitre con nosotros se han convertido en prestigiosos profesionales y referentes en sus áreas, muchos ya jubilados y empezando a estar más pendientes de sus nietos que de otra cosa.
¿A dónde se han ido estos 50 años? Ahora añoro no haber mantenido más el contacto. Ahora echo de menos haberme perdido todo lo que podían haberme dado. Juntarnos de nuevo nos abrió la posibilidad de retomar muchos de esos vínculos. Porque nunca es tarde, y un minuto de recuerdos de cuando éramos adolescentes, con el filtro de los años que todo lo suavizan, quizás vale mucho más que una buena película. Espero poder repetir días como este, porque ese paseo por el túnel del tiempo me ha rejuvenecido.
Fragmento de la crónica de José Manuel Torralba, antiguo alumno de la promoción